martes, septiembre 14, 2004

[6] Osho - Más Allá de los Sueños

Una mente más allá de juicios. Observa y comprende.

No entres en consideraciones de qué está bien y qué está mal, porque si lo analizas estarás dividido, te convertirás en un hipócrita. Aparentarás el bien y harás el mal. Y en el momento en que considerabas qué está bien y qué está mal, te apegas a ello, te identificas.Ciertamente te identificas con el bien.Por ejemplo, ves un billete de cien dólares al lado de la carretera; puede que se le haya caído a alguien del bolsillo. Ahora surge la cuestión: ¿Tomarlo o dejarlo? Una parte de ti dice: «Es perfectamente correcto tomarlo. Nadie está mirando, nadie sospechará nunca. Y no estás robando; ¡simplemente está ahí tirado! Si no lo tomas, otro se lo llevará.
Por tanto ¿por qué perderlo? ¡Es perfectamente correcto!».Pero otra parte de ti dice: «Eso está mal; este dinero no te pertenece, no es tuyo. De alguna manera, indirectamente, es robar. Deberías informar a la policía o si no quieres molestarte, sigue adelante, olvídalo. Ni siquiera mires hacia atrás. Eso es codicia, y la codicia es un pecado».Pues bien, ahí están las dos mentes.
Una dice: «Es correcto, tómalo», y la otra: «Está mal, no lo tomes». ¿Con cuál de las dos vas a identificarte?Seguramente lo vas hacer con la que te dice que es inmoral, porque eso satisface más al ego. «Eres una persona moral, no eres corriente, cualquier otro hubiera tomado el billete de cien dólares. En tiempos tan difíciles la gente no piensa en tales delicadezas». Te identificarás con la mente moral. Pero existen todas las probabilidades de que recojas el dinero. Te identificarás con la mente moral y no estarás de acuerdo con la mente que va a apropiarse del dinero. Lo condenarás profundamente; dirás: «Esto no está bien; es el pecador que hay en mí, lo más vil, la parte condenada».
Te mantendrás distanciado de ello. Dirás: «Estaba en contra de ello. Ha sido mi instinto, mi inconsciente, mi cuerpo, mi mente lo que me ha persuadido a hacerlo; por lo demás, sabía que estaba mal. Yo soy el que sabía que estaba mal».Siempre te identificas con lo correcto, la actitud moralista, y no te identificas con el acto inmoral, ¡a pesar de hacerlo!Así es como surge la hipocresía.Ir más allá de los juicios de bueno y malo es la forma de estar alerta. Y es mediante la atenta observación como suceden las transformaciones.
Esta es la diferencia entre moralidad y atención consciente.La moralidad dice: «Elige lo correcto y rechaza lo equivocado. Elige lo bueno y rechaza lo malo». La atención consciente dice: «Sencillamente observa los dos. No elijas en absoluto. Quédate en la consciencia que no elige».

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