domingo, noviembre 21, 2004

Dirige tus Sueños

Así como el arquero talla y pone sus flechas rectas, el maestro dirige sus pensamientos descarriados.

Ahora medita lo siguiente: ¿Tus sueños te dirigen a ti o tú diriges tus sueños? Porque mucho depende de esta apreciación. ¿Te dominan tus pensamientos? ¿Te llevan de acá para allá? ¿Te insinúan, te fascinan, te obsesionan? ¿Mueven ellos tus hilos y tú eres un simple esclavo? O tú eres el maestro y puedes decir a tus pensamientos: "¡Para!". Y tienen que detenerse; ¿puedes conectarlos o desconectarlos?

La gente nunca piensa en ello porque les hace sentirse muy humillados. Les muestra su impotencia: que ni siguiera pueden deterne sus pensamientos, sus propios pensamientos.

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