jueves, noviembre 18, 2004

Maldita Realidad

No dejes que el alcohol o la velocidad te siente de por vida.



Esta noche estuve en urgencias, sentado en la sala de esperas, me quede observando una silla de ruedas que había junto a una puerta. Después de un rato observándola, te pones a pensar como sería tu vida sentado en esa silla. Castigado, cumplirías tu condena por una imprudencia que puedes prevenir.

Te vienen a la memoria los anuncios de la DGT sobre el cinturón de seguridad, el alcohol o la velocidad y decides cambiar. Pero tras varios minutos, la idea de no correr o de no coger el coche bebido desaparecerá de tu cabeza.

A las pocas horas tu coche se impactará con otro o se saldrá de la carretera. Será entonces cuando esta imagen ahora virtual, se haga realidad.

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