martes, noviembre 23, 2004

Pequeños Tesoros

Lleva el alma como un cáliz, siempre llena de la esencia milagrosa de los cielos...Es el cáliz donde el hijo liba anhelos y fecunda ilusiones,Te quiero, mi mamá... Lo que te quiero medirlo no lo sé... Mi Dios me entiende.

Pocos días faltan para el nacimiento de Sara, y aún así cuando pones las manos en el vientre de su madre, parece que te esta sintiendo, diciéndote bellas palabras.
Mi madre es un hermoso rosal
Investido de colores tiernos y fuertes,
Manantial en el desierto
Amando con su aliento y su caminar
Dulce huella en mi pecho
Renaciendo en mis noches de soledad,
Endulzando mi paladar sediento
En una caricia enviada en un beso
Suaviza mi cielo entero,
Una antorcha encendida de gloriosos
Nítidos rayos trasparentes
Rasgando la distancia y el tiempo.
Oráculo santo cantando bendición
Solemne en una oración
Alabando su obra perfecta,
Levanta su bandera de amor.
Dulce templanza investida en paciencia
Es la ternura que corre por sus venas.
Mi madre es un invierno en primavera
Una fragancia eterna
Cultivada en el centro de su alma buena.
Humilde mirra destilada en su mirada,
Óleo y ungüento suave son cada una de sus palabras,
Saturando el corazón de sus hijas.
Cándido aroma en la tempestad,
Olas de paz en el alta-mar de mi vida
Lámpara encendida en mi oscuridad.
Optimismo jovial en mi caminar,
Resplandor candente saturando mi corazón.
En los momentos de tribulación,
Su voz y su recuerdo saturan cada momento.
Es mi madre un rosal de muchos colores.
Te quiero mucho mamá.

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