jueves, diciembre 02, 2004

Enderezar-lo-Torcido

Para enderezar lo torcido primero debes hacer algo más difícil: enderezarte a ti mismo.

Uno tiene que aprender a mirarse a sí mismo con los ojos cerrados; a observar en silencio. Pero no lleves a priori prejuicio alguno. Muchas personas te han dicho:

"Estas son tus faltas"

No lleves esa idea contigo o, de lo contrario, eso será lo que encuentres; porque el pensamiento es muy inventivo. Deja a un lado todo lo que hayan dicho sobre ti. Solamente recuerda una cosa: excepto que lo sepas por autoridad propia, no tiene valor, no tiene significado. Así pues, marcha sin prejuicio alguno; a favor ni en contra. Marcha completamente abierto y mira.

Si amas y sabes cómo observar, te encontrarás con el fenómeno más misterioso: ver una falta es disolverla. Este es el mayor secreto de Buda: es suficiente con saber que estás haciendo algo mal; no puedes seguir haciéndolo.

1 comentario:

Nelkita dijo...

Acerca de los maestros cotidianos.

Si ahora mismo le preguntaras a alguien si tiene algo importante que enseñarte tal vez su respuesta humilde e inmediata sea un no. Sin embargo, si nos ponemos a registrar el día a día veremos que existen muchos maestros cotidianos en nuestras vidas.

1/12/04.

Hoy aprendí sobre el valor que tienen las palabras para reconfortar y llegar al corazón,o más exactamente, aprendí del incalculable valor que tienen esas personas que te quieren, que están a tu lado y que por esto mismo se preocupan de aconsejarte y te brindan la oportunidad de reflexionar.

Hoy volví a recordar todas estas cosas en mi interior y el hacerme consciente de ello, el saber que te tengo a mi lado fue el mejor regalo que pudo darme el día.

Gracias por tus palabras.