viernes, diciembre 24, 2004

Inocencia Corrompida

Me despojo de mi ropa, frente al espejo el desagrado de mis ojos al ver el reflejo en el espejo.



Yo soy igual que todos vosotros, tengo un corazón que late cada instante, sentimientos aunque distinto a vosotros y un alma.

Hace un rato estaba mirando la televisión, no por nada en especial, sino por intentar olvidar durante unos instantes este profundo dolor que día tras día intento ocultar.

Por desgracia mi familia esta sufriendo. Hace un rato he sentido ganas de llorar, es una sensación difícil de esconder y lo he pagado con mi madre. Se que me he comportado injustamente con ella y en lugar de defenderse ha dicho algo que me ha llegado al corazón: "Es que ya no sé cómo he de tratarte".

Mi vida es de lo "mas normal" a simple vista. Saco buenas notas, he estado con mis hermanas pequeñas a las que adoro. Cada día veo como se van haciendo mayores, como aprenden cosas nuevas, en cuestión, como trascurre su vida, exenta de problemas.

Lo contrario a la mía, durante la adolescencia mi cuerpo sufrió algunos cambios y con ellos mi vida.

Hace unos años engordé un poco aunque no le di mucha importancia. Un día fuimos de compras unas amigas mías y yo. Al principio todo normal, hasta que noté como dos amigas pusieron una cara entre desagrado y asombro (eso me pareció) al verme probar unos pantalones. Me sentí mal, me sentí como si fuese algo malo.

¿Despreciada?, se que el tiempo fue transcurriendo y con el mis kilos. Eso sí, a las miradas se les añadieron comentarios por la espalda, cuchicheos. Poco a poco fui encerrándome, alejándome de mis "amigas".

Es duro, enciendes la televisión y te quedas mirando a esas modelos bellísimas de cuerpos esculturales. Sales de compras, ves a las chicas delgadas mirando pantalones de una 36 mientras que tú tienes una 40. Sientes que te miran, te sientes sucia, te sientes un bicho raro. Siento que me es casi imposible encontrar un chico que se fije en mí. Entonces decides un hacer un régimen pero sin éxito, buscas de mil maneras poder perder kilos, no deseas sentir ese desprecio. Pero la realidad es otra, sigues gorda. No se como, pero un día decides no comer, ves que esa puede ser la solución y todo lo contrario, caes en esta terrible pesadilla de la que no puedes salir.

Me veo sola, como un alma encerrada en un cuerpo que le obliga a seguir aquí, a seguir luchando y no rendirse, a tener la esperanza que algún día volverá a recuperar la ilusión perdida, a procurar ocultar lo que verdaderamente siente para no herir a quien no se lo merece.

Aunque la cruda realidad es que me doy cuenta que ya ni siquiera sigo en este mundo por los demás. Soy un estorbo entre ellos, un mal que desafortunadamente se han visto condenados a llevar adelante, a aguantar porque ese mal es su propia hija. En mi interior siento perdidos casi dos años de mi vida. En mi sólo hay angustia, pues toda alegría, ilusión, deseo ya ha sido arrastrada por ese infierno llamado anorexia, ese tren en el que una vez te montas emprendes un viaje, un viaje sin fin , un viaje en que la vida no encuentra su sentido.

Ojalá tuviera la oportunidad de volver atrás, orgullosa gritaría al mundo lo feliz que soy, orgullosa de tener una familia que me quiere y unos amigos que se preocupan y no te hunden.

TU TIENES LA CULPA

1 comentario:

ekeko dijo...

Hola Zolsaihan,
Por que escribes en espanol si eres de Mongolia,
Es acaso una identidad ficticia?
De donde eres realmente?
Te quiero decir que me gusta mucho tu blog. Soy una artista y me interesa el bloggeo, como lo usas tu. Sabes escribir en ingles? por que como es un lenguaje hablado en muchos paises, incluso en los paises de habla hispana, podrias llegar a mucho mas gente tambien. En fin, es solo un comentario, no una critica.
Mucha suerte, y un saludo fraterno,
Ekeko