lunes, enero 17, 2005

Flor de Porcelana

¿Qué es una geisha?

Una manera de empezar a explicar qué es una geisha es analizar el significado de los kanji, los caracteres de origen chino que forman parte de la palabra japonesa geisha, 芸者. El primer kanji, 芸 (gei) significa “arte”, mientras que el segundo kanji, 者 (sha) significa “persona”. Así pues, según la traducción directa de sus kanji, geisha significa “persona (que se dedica a) las artes” o “artista”. La definición, naturalmente global, no deja de ser bastante adecuada. Las geishas son mujeres con un gran conocimiento y un profundo dominio de las artes tradicionales japonesas, como por ejemplo el sadō (ceremonia del té), el shodō (caligrafía), el nihon-buyō (baile tradicional japonés), la música (el shamisen y otros instrumentos tradicionales), ikebana (arreglo floral), así como otros aspectos como vestir apropiadamente el quimono (que alcanza casi el rango de arte), etiqueta y conversación.



Las geishas, que en sus comienzos fueron el mayor símbolo de la modernidad japonesa, se alzan hoy día, pues, como los pilares del arte tradicional japonés (que tanto peligro corre actualmente con la influencia occidental, especialmente la estadounidense) y no sólo del arte, sino también de lo que significa realmente ser japonés. Su trabajo consiste en entretener a los clientes con su dominio de las artes y la conversación. Con gran conocimiento y educación, una geisha reconocida deberá poder hablar con sus clientes de absolutamente cualquier tema, desde política a historia pasando por economía. Las geishas no son sólo mujeres que estudian para dominar el baile y el canto, sino que también son excepcionalmente cultas, en un sentido mucho más amplio. Por ello, cuanto mayor sea la geisha mejor será en el ejercicio de su profesión. En primer lugar, porque su maestría en las artes será mucho mayor, pero también porque poseerá un mayor conocimiento del mundo, lo que le proporcionará mejores dotes conversacionales.

Una chica se convierte en geisha después de un período de aprendizaje, que será más o menos largo dependiendo de las habilidades innatas de la chica y de la región en cuestión. En Tokio, por ejemplo, el período de prueba puede ser de tan sólo dos meses, si la chica ya es mayor de edad, mientras que en Kioto, la “capital de las geishas”, todavía existe el papel de la aprendiz de geisha, la maiko, que se dedicará a observar y aprender durante unos cinco años.

Si analizamos la palabra 舞妓 (maiko), encontramos una sutil diferencia con la palabra “geisha”: 舞 (mai) significa “baile”, mientras que 妓 (ko) significa “chica, joven”. Así pues, la maiko no es todavía una artista, sino que es una chica dedicada al baile tradicional japonés, literalmente una “bailarina”, aunque el término se ha traducido siempre en Occidente como “aprendiz de geisha”. Una maiko, además de ser distinta a una geisha en su aspecto externo (ya analizaremos en su momento las diferencias entre ambas), tiene obligaciones distintas. Como aprendiz, la maiko dedicará gran parte de su tiempo al estudio de las artes, pero también acompañará a una geisha (normalmente su onēsan, su “hermana mayor”, que suele ser la geisha que guía los pasos de la maiko en sus años de aprendizaje) a sus citas, así empezará a conocer a los clientes y vivirá en primera persona todos los aspectos intrínsecos del que será su trabajo. Cuando la okiya considere que la chica estáá preparada, la maiko se convertirá en geisha a través de una ceremonia llamada erikae (cambio de cuello).

Las geishas se mueven dentro de sus propios distritos, llamados hanamachi, que literalmente significa “ciudad de las flores”. Analizaremos en detalle la vida y situación de los hanamachi en capítulos posteriores, sin embargo, es importante empezar a conocer y a familizarizarse con la estructura y reglas de las ciudades de las flores. Los hanamachi son barrios de arquitectura marcadamente japonesa que normalmente se encuentran cerca de algún templo importante, donde en el pasado empezaron a surgir las ochaya, casas de estilo tradicional con salas adaptadas para banquetes, reuniones y fiestas. Es justamente en las ochaya donde se celebran los banquetes a los que acuden a trabajar las maikos y las geishas.

Además de las ochaya, en el hanamachi encontramos las okiya, casas de estilo tradicional donde viven y estudian las maiko y las geishas que no son independientes, aunque en ciudades como Tokio cada vez hay menos geishas viviendo en las okiya, ya que muchas deciden vivir de forma independiente, puesto que sus sueldos les permiten costearse sus propias viviendas con todo tipo de lujos y comodidades. En la actualizad, sin embargo, muchas ochaya y okiya están colocalizadas en el mismo edificio.

Cada geisha deberá estar inscrita en una única okiya, que será la casa para la que trabaje la geisha (viva o no viva en ella). La estructura de una okiya es parecida a la de una familia, aunque con la particularidad de estar formada sólo por mujeres: la okami (“madre”, la jefa de la okiya), las onēsan (“hermanas mayores”, las geishas más experimentadas, que suelen tomar a su cargo a las aprendices) y las maikos (o aprendices de geisha).

1 comentario:

Luis dijo...

He encontrado esta página a través de un servicio que busca copias de páginas, y me he encontrado con que la información que hemos puesto libremente sobre geishas (y con una licencia Creative Commons, además!), está copiada aquí tal cual, pero sin ningún tipo de mención.

La citada licencia CC permita la copia de contenidos (al fin y al cabo lo que escribimos lo hacemos para que la gente sepa más de estas cosas), pero únicamente pide que se cite la fuente.

Creo que no es mucho pedir, no?

Saludos
Luis (de http://japonismo.com)