miércoles, enero 12, 2005

La Sabiduría

Cuando nuestro ángel usa a las personas para darnos algún mensaje, no las escoge de la manera en que nosotros las escogemos.

En el interior de Paraíba, junto a Pedra do Ingá, conocí a un hombre analfabeto, sin ninguna cultura más allá de la tradición oral. En media hora que pasamos juntos, me dijo cosas que solo los maestros dicen. En un departamento, conocí a un hombre que hablaba cinco lenguas. Tenía una basta biblioteca sobre magia. Pasamos tres horas conversando, y él me dijo cosas que apenas los discípulos dicen.

Y, otro día, conocí a otro hombre analfabeto y sin cultura, que en media hora habló apenas tonterías. Y, otro día, conocí a otro hombre culto, políglota, que me abrió los ojos sobre cosas importantísimas. Esto también ya pasó con usted. Por tanto, intentar establecer reglas, preconceptos o padrones, apenas empobrece nuestra búsqueda. Estar abierto para la vida, es estar abierto para el prójimo.

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