lunes, enero 03, 2005

Padres Asesinos

Un total de 87.000 perros fueron abandonados el año pasado en España, un 2,8% más que en 2002. La encuesta revela que, aunque es en los meses de verano cuando los españoles deciden deshacerse de su mascota, los niveles de abandono son casi constantes a lo largo de todo el año. En concreto, julio es el mes en que más perros se dejan tirados en las carreteras y las calles, seguido de agosto y junio

Aún recuerdo cuando llegue a este mundo, junto a mi mama, jugaba con mis cuatro hermanos con los que me llevaba muy bien. Todavía me acuerdo como nuestra madre nos amamantaba y nos daba calor para no pasar frío. Como nos limpiaba y nos contaba cuentos para dormir.

Un buen día, un ser humano (al que mama decía ser su dueño) me separó de mi madre y mis hermanos. Asustado no sabía donde me llevaba. Entramos a una habitación donde había más seres humanos. No entendía lo que hablaban aunque uno de ellos, el más pequeño, sonreía mucho y no paraba de mirarme.


Al cabo de un rato terminaron de hablar. Aquel niño me cogió y entre sonrisas me alejaron de mi familia. Aquellos humanos me llevaban a un sitio totalmente desconocido para mí. Un lugar que nunca había visto y que pronto se convertiría en mi nuevo hogar.

Esa noche fue una de las peores de mi vida. Sin poder dormir, lloraba por estar con mi madre y sólo en un pequeño instante que cerré los ojos, creí estar junto a ella.

Con forme paso el tiempo, me fui acostumbrando a mi nueva familia y la sensación de que nunca más vería a mi madre y mis hermanos se hacia mas clara. Aunque también es cierto que fui cogiéndoles mucho cariño a mi nueva familia. Me mimaban, jugaban conmigo, me compraban juguetes y me ponían deliciosas comidas.

Era muy feliz y me sentía afortunado.

AQUEL día, mi papa me dijo que nos íbamos a dar una vuelta. Nervioso y muy contento me preparé para salir. Tras un largo trayecto por fin llegamos. Aquel maravilloso lugar nos estaba esperando.


Yo baje primero, aunque el nunca bajo…

De repente el coche se puso en marcha, yo corría y corría gritando a mi papa que se detuviese que yo todavía estaba allí, aunque el nunca paro. He recibido palizas, he pasado frío, miedo, soledad, estoy enfermo y llevo 2 semanas sin comer. Mi cuerpo es como un papel donde, con tinta de sangre, se ha escrito mi historia. Ahora solo me queda esperar a la muerte.

¿Por qué lo hiciste?
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ZOLSAIHAN: Dios es sabio y sabrá como juzgaros. Un perro no es un juguete, ni algo que se puede tirar. Es un ser vivo, es un hijo más. Si abandonáis a un perro estáis abandonando a vuestro hijo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando abandonas a tu perro porque esta viejo y enfermo, o porque te molesta....tus hijos miran y aprenden....haran lo mismo contigo cuando estes viejo