martes, febrero 01, 2005

Vuestro Apartado

Por petición (Con una mínima coacción de "varios besitos":P) de la colaboradora más guapa de zolsaihan :[p] Este post será vuestro apartado para que podáis exponer.

Aportaré mi granito al post con una pequeña historia


Zolsaihan: El Paraíso

Dos personas están perdidas en el desierto. Estan muriendo de hambre y sed. Finalmente, llegan a una alta pared. Pueden oir del otro lado el sonido del agua y de los pájaros cantando. Más allá pueden ver las ramas de un suntuoso árbol que se extiende por sobre el muro. Su fruto parece delicioso.Uno de ellos consigue escalar el muro y desaparece por el otro lado. El otro, en cambio, regresa al desierto a ayudar a otros viajeros perdidos a encontrar el camino al oasis.

3 comentarios:

Nelkita dijo...

LA MUÑECA DE SAL

Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme, hasta que, por fin, llegó al mar. Quedó fascinada por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta de cuanto había visto hasta entonces. «¿Quién eres tú?», le preguntó al mar la muñeca de sal.
Con una sonrisa, el mar le respondió: «Entra y compruébalo tú misma».
Y la muñeca se metió en el mar. Pero, a medida que se adentraba en él, iba disolviéndose, hasta que apenas quedó nada de ella.
Antes de que se disolviera el último pedazo, la muñeca exclamó asombrada: «¡Ahora ya sé quién soy!».

xianseng dijo...

Como tema libre os comentaré algo sobre el Feng Shui (Espero que os guste)

El aprendizaje del Feng Shui en tiempos remotos.

Tradicionalmente, si una persona deseaba iniciarse en el arte del Feng Shui, requería conocer a alguien que conociera a un maestro. Su presentación era una ceremonia decisiva. Si el maestro daba su aprobación, durante los siguientes años el candidato se encargaba sólo de servirle realizando todas las tareas domésticas que su maestro le asignara.

Este período era esencial para que el maestro pudiera juzgar las cualidades personales de su posible alumno: el Feng Shui se basaba en un código ético muy estricto y nadie podía iniciarse en este arte si cabía la posibilidad de que utilizara sus conocimientos para perjudicar a otro.

Si, transcurridos estos años, el maestro lo consideraba digno de ser su alumno, entonces le permitía acompañarlo en su trabajo como asesor de Feng Shui. En este momento, el alumno entraba a formar parte de la familia del maestro y era tratado como un miembro más. Tras algunos años más de aprendizaje básico -período que solía durar unos diez años-, el maestro decidía aceptar al alumno como discípulo suyo. Entonces empezaba un vínculo más estrecho entre ambos y la transmisión de conocimientos más profundos.

Ambos asumían responsabilizarse mutuamente del otro y el discípulo se preparaba para continuar la tradición tras la muerte de su maestro.

Aún en la actualidad, en algunos lugares de China y Hong Kong se considera que un maestro es bueno cuando ha estado unos treinta años estudiando y practicando, probablemente especializándose en otros aspectos, como los ciclos temporales o el diseño arquitectónico.


PD: Arriba la coacción por besitos!!!

Nelkita dijo...

Anam Cara y kaliyana mitra.

La tradición celta posee una hermosa concepción del amor y la amistad. Una de sus ideas fascinantes es la del amor del alma, que en gaélico antiguo es anam cara, «Anam» significa «alma» en gaélico, y «cara» es «amistad». De manera que «anam-cara» en el mundo celta es el «alma gemela, el amigo espiritual e íntimo». En la iglesia celta primitiva se llamaba anam cara a un maestro, compañero o guía espiritual. Al principio era un confesor a quien uno revelaba lo más íntimo y oculto de su vida. Al anam cara se le podía revelar el yo interior, la mente y el corazón. Esta amistad era un acto de reconocimiento y arraigo. Cuando uno tenía un anam cara, esa amistad trascendía las convenciones, la moral y las categorías. Uno estaba unido de manera antigua y eterna con el amigo espiritual. Esta concepción celta no imponía al alma limitaciones de espacio ni tiempo. El alma no conoce jaulas. Es una luz divina que penetra en ti y en tu otro. Este nexo despertaba y fomentaba una camaradería profunda y especial.

La tradición budista concibe la amistad según la bella idea del kaliyana mitra, el «amigo noble». Tu kaliyana mitra, lejos de admitir tus pretensiones, te obligará, con dulzura y mucha firmeza, a afrontar tu ceguera. Nadie puede ver su vida íntegramente. Así como la retina del ojo tiene un punto ciego, el alma tiene un lado ciego que no puedes ver. Por eso dependes del ser amado, que ve lo que tú no puedes ver. Tu kaliyana mitra es el complemento benigno e indispensable de tu visión. Semejante amistad es creativa y crítica; está dispuesta a recorrer territorios escabrosos y accidentados de contradicción y sufrimiento.
Así uno de los anhelos más profundos del alma humana es el de ser visto.