martes, agosto 02, 2005

Tortita de Amor

Una torta muy especial que encierra en su interior trocitos de sentimiento.

Ingredientes:
6 Huevos
150 cc de leche
300 gr de harina
300 gr de azúcar
150 gr de almendras fileteadas tostadas
1 cucharadita rasa de polvo para hornear
10 cc de sirope de rosas (este es un hermoso siropeárabe, de color rosa, con un perfume y un saborextraordinarios)

Esta torta, llena de aromas, debe ser hecha de noche, con la Luna como cómplice y los grillos como discreta orquesta. Es conveniente que la haga una mujer, si un hombre cae en la tentación de hacerla, solo podrá si lo acompaña y lo ayuda la mujer de su vida, y se requerirá de un poco más de sirope de rosas para equilibrar la masculinidad.

Esta es una torta femenina, llena de emociones, plena de sentimientos y un poco atolondrada, contiene sabores extremos, amores, pasiones, desafueros y una pizca de ira, algo de sentido común y un montón de intuición.

Se cocina a fuego lento, como las grandes cosas, como las buenas ideas, como las mejores vidas... se adorna con pétalos de rosas rojas, se degusta con champaña y siempre, inevitablemente, se debe brindar con una sonrisa y a viva voz.

Al iniciar la preparación se pueden recitar poemas de Pablo Neruda mientras se ordenan los ingredientes y se enciende el horno, los poemas de Vinicius de Moraes serían también una excelente compañía.Un detalle muy importante es que esta torta, a diferencia de todas las demás, requiere de una cocinera que luzca hermosa, quien cocine debe adornarse como si de una gran cita se tratara, esto asegura no sólo un sabor hermoso sino un ánimo excelente para apreciar la belleza y la intensidad del postre.

Se baten juntas la mantequilla y el azúcar, el batido debe unir a ambos ingredientes hasta que sean una sola alma, no se deben distinguir diferencias ni separaciones. Lentamente se añaden, sin dejar de batir, los centros dorados de los huevos, uno a uno... sin prisa... sintiendo... reflexionando...

Una vez que todas las yemas estén incorporadas, se vierten la leche y el sirope despacio, uniéndolo todo... este es un momento muy importante, hasta ahora la torta se parecía a muchas otras, pero a partir de este momento, cobra su propia identidad, se independiza, se revela... Comienza a ser la torta del amor...

Ahora, se agregan los frutos tostados... Este es el momento de agregar las claras batidas a punto de nieve, esa espuma blanca y sedosa que hará de este postre un dulce cojín de recuerdos y sueños. Finalmente, se incorpora la harina cernida y el polvo de hornear sin batir, sólo con movimientos envolventes, cuando la pasta esté homogénea, se deposita en un molde previamente enmantequillado y enharinado y se deja cocer en el horno que estará a 200 grados.

Una vez dorada y cocida, se deja enfriar y se desmolda para ser coronada con pétalos frescos de las rosas rojas más bellas que encuentre. Como ya dije, este postre está diseñado para ser degustado acompañado de una maravillosa compañía.

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