sábado, noviembre 12, 2005

Oscuramente Ambigua

Intencionadamente, cerramos ventanas, borramos horizontes y aire limpio, y en rincones oscuros y húmedos sentimos el gozo de todo lo que no puede ser.

A la espera y con el deseo de que llegue el momento, pero sin que en realidad oscura nunca. Un estado de tortura deseada, aunque existan escenas más visuales y situaciones mucho más prometedoras. Los pensamientos van de un lado a otro, rebotan por todas las paredes. Nuestros sentimientos, nuestros anhelos, se convierten en pesados hierros oxidados.

La sensación de mártir. Ese estado que nos convierte en unos seres que levitan sin que nada que no sea la ausencia tenga cabida en nuestros interior, sin que nada que no sea el dolor de la ausencia pueda entrar en nosotros. Ese embeleso provocado, alimentado, íntimamente aferrado porque es el "Gran Deseo" porque es el éxtasis.

El sexo en la tortura del vacío. Mártir de la ausencia.



Locos por que desaparezcan las palabras. Todas ellas atrapadas cuidadosamente con cazamariposas y guardadas en lo más profundo, dejando la habitación vacía, dejando espacio para el tacto.

El altar real de la comunicación. Allí hay millones de circuitos, el cable óptico por excelencia, las grandes autopistas. En el momento en que el contacto está hecho, los mensajes se multiplican, un sinfín de noticias viajan a tanta velocidad y en tal cantidad que es imposible llegar a traducirlas y asimilarlas por completo.

Pero es el estado de borrachera más placentero, es el momento en que todo está por venir. Se han perdido sus dimensiones, se han ampliado, prolongado a la vez otro universo entero te está invadiendo.

La luz, todos los astros, todo el universo se pondrá de acuerdo, te presionará para que te pierdas fuera de ti, te irás desvaneciendo, evaporando. Aparecerán los ríos, las corrientes, las mareas. El firmamento quedará quieto, observando, y desde ese momento serán lícitos todos tus sueños. Ha llegado la hora de la luna y de los líquidos, fluidos que te fundirán con el contrincante.

Dicen que le tiempo es relativo, pero se acaba y la espera nos enloquece en el deseo, nos modifica y nos carga de naturaleza animal. Sin pestañear, mostraremos todo nuestro imperio, lo acicalaremos y cuidaremos para la futura llegada.


Zolsaihan: Hace tiempo dediqué un fin de semana a la sexualidad. Gracias a la gran aceptación que tuvo y a vuestros comentarios decidí repetir. Espero que os haya gustado. Feliz fin de semana.

4 comentarios:

giovanni dijo...

He leído tu "post" una sola vez y no he entrado todavía en otros posts tuyos. Lo haré después. Primero quiero decirte que tu reflexión me hace pensar sobre mi mismo y el mundo que me rodea y del cual soy una pequeña parte. Y quiero decirte que en el mes de agosto he pasado una noche en Mongolia debajo del firmamento, fascinado (aunque esa palabra no expresa precisamente mi sensación) por la claridad de las estrellas y la profundidad del cielo. Era de una profundidad que nunca antes había visto.

Darilea dijo...

No somos más que el reflejo
de un sexto sentido
que como fiera se hace notar
su presencia.
Me gusto el texto.
Un saludo.

Zolsaihan dijo...

Bienvenido seas giovanni. Invitado siempre que quieras a entrar y tomar, si quieres, un té conmigo.

Darilea gracias a ti también por tu visita y expresar lo que sentiste. (K)(K) ^_^

También quiero dar las gracias a las 67 personas que han entrado hoy y que "me imagino" han leído el post.

Gracias a todos

Sopor eterno dijo...

Eso tiene que estar mas frio que un muerto, ainss seño