jueves, noviembre 03, 2005

Tu Viaje

El dolor, el sufrimiento y la miseria has de tomártelos sin seriedad; porque cuanto más en serio te los tomes, más difícil te resultará salir de ellos. Cuanto menos serio seas... Puedes pasar por el sufrimiento, por la noche oscura, cantando una canción. Y si uno puede pasar a través de la oscura noche cantando una canción y bailando, ¿para qué torturarse innecesariamente? Simplemente, haz de todo este viaje, desde ahí hasta aquí, una hermosa cuestión de risa.

Hay una declaración preciosa de Mevlana Jalaluddin Rumi, uno de los mayores maestros sufíes que han existido. Dice:

Ven, ven seas quien seas;
Vagabundo, adorador, amante del aprendizaje...
No importa.
La nuestra no es una caravana de desesperación.
Ven, aunque hayas roto tu voto mil veces.
Ven, ven una vez más, ven.


Recordar esta preciosa declaración: "La nuestra no es una caravana de desesperación". Yo también puedo decirlo. La nuestra no es una caravana de desesperación, es una celebración; es la celebración de la vida. La gente se vuelve religiosa porque se siente desgraciada, y la persona que se vuelve religiosa por sentirse desgraciada, lo hace por razones equivocadas. Y si el principio mismo esta equivocado, el final no puede ser correcto.

Vuélvete religioso por alegría, por la experiencia de la belleza que te rodea, por el inmenso regalo de la vida que Dios te ha dado. Hazte religioso por gratitud, por agradecimiento. Tus templos, tus iglesias, tus mezquitas y tus gurudwaras están llenos de personas desgraciadas. Han convertido también los templos en infiernos. Están allí porque están en agonía. No conocen a Dios, no tienen interés en Dios; no les importa la verdad; no se preguntan nada. Están allí solo para ser consolados, reconfortados.



Por eso buscan cualquiera que pueda darles creencias baratas par poner partes a sus vidas, para ocultar sus heridas, para encubrir su desgracia. Están allí para buscar alguna falsa satisfacción.

La nuestra no es una caravana de desesperación. Es un templo de alegría, de canción, de danza, de música, de creatividad, de amor y de ida. No importa; puede que hayas roto todas las reglas: las reglas de conducta, las reglas de moralidad. De hecho, cualquiera que tenga agallas acabará rompiéndolas. Estoy de acuerdo con Jalaluddin Rumi: él dice:

Ven aunque hayas roto tu voto mil veces.

La gente inteligente va a romper sus votos muchas veces, porque la ida sigue cambiando, las situaciones cambian. Y el voto se toma bajo presión: quizá el miedo del infierno, la avaricia del cielo, la respetabilidad social...

No surge del núcleo más íntimo. Cuando algo surge de tu ser interno, nunca se rompe. Pero tampoco es un voto; es un fenómeno simple, como respirar.

Ven, ven !y una vez más, ven!

A todo el mundo se le da la bienvenido a, sin condiciones. No tienes que cumplir ningún requisito. Ha llegado el tiempo en que se necesita una gran rebelión contra todas las religiones establecidas. La religiosidad es necesaria en el mundo, pero no las religiones -no más hindúes, no más cristianos, no más mahometanos-; tan sólo personas religiosas, personas que tengan un gran respeto por sí mismas.

2 comentarios:

Darilea dijo...

Quizás sea muy extraña
o creo a mi manera
Pero soy existo y creo
En la fe que mueve montañas
y en las montañas de verdes prados,
azules cielos,
en el amor,
y en socorrer a quien necesite ayuda.
Ese es mi Dios y mi creencia.
Un besito

Alma dijo...

Toma tela marinera...
Mientras haya respeto por uno mismo sin excesos y no se quiera perjudicar a nadie, ahí está lo weno!
Me recuerdas hablando así a la persona más importante de mi vida...
No obstante, creo q ya te puse en un coment lo q pienso de estas cosas;)
Por cierto DARILEA, toy contigo;)
Feliz fin de semana, cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)