sábado, diciembre 10, 2005

Hakuin y El Niño

En el pueblo donde vivía el gran maestro zen Hakuin, una muchacha se quedó embarazada Su padre le presionó para que declarara quién era su amante, y, al final, para huir del castigo, ella dijo que era Hakuin.
El padre no dijo nada más, pero cuando llegó el momento y el niño nació, se lo llevó inmediatamente a Hakuin y lo tiró al suelo ante él.
- Parece que se trata de tu hijo -dijo, y se puso a insultarle por aquel asunto tan desgraciado.
-Ah, ¿es así? -respondió Hakuin.

Tomó al retoño en sus brazos. A partir de entonces, dondequiera que iba llevaba al niño consigo, envuelvo en la manga de su túnica. Durante los días lluviosos las noches tormentosas salía a mendigar leche por las casas vecinas. Muchos de sus discípulos, considerándolo caído, le daban la espalda y se iban. Y Hakuin no decía palabra.
Entre tanto, la madre se dio cuenta de que no podía soportar la agonía de estar separada de su hijo. Confesó el nombre del verdadero padre y su propio padre corrió a postrase a los pies de Hakuin, implorándole una y otra vez que le perdonara.

Hakuin sólo dijo:
-Ah, ¿es así? -y le devolvió al niño.

Para el hombre ordinario lo que dicen los demás importa demasiado, porque no tiene nada propio. Lo que piensa de sí mismo es sólo una colección de opiniones de otros. Alguien le ha dicho: "Eres precioso", otra persona le ha dicho: "Eres inteligente", y ha ido coleccionando todas esas frases. Por tanto, siempre tiene miedo: no debe comportarse de tal manera que pierda su reputación, su respetabilidad. SIempre tiene miedo de la opinión pública, de lo que dicen los demás, porque lo único que sabe de sí mismo es lo que le dicen los demás. Si lo retiran, le dejan desnudo. Entonces ya no sabe quien es, si es feo o guapo, inteligente o tonto. No tiene ni una vaga idea de su propio ser; depende de los demás.

Pero el hombre que está en meditación no necesita las opiniones de los demás. Se conoce a sí mismo; por eso no importa lo que digan. Aunque todo el mundo diga algo que va en contra de su experiencia, simplemente se reirá. Esa puede ser, como mucho, la única respuesta. Pero no va a dar ningún paso para cambiar la opinión de la gente. ¿Quiénes son ellos? Ni siquiera se conocen a sí mismo y están tratando de poner etiquetas. Rechazará las etiquetas. Simplemente dirá:

"Soy lo que soy, y así es como voy a ser".

2 comentarios:

pienso que.. dijo...

domdingo! queremos el post de nelkita YAA!!!.. Mono de nelkita jajajaja

MeKa dijo...

pero y cómo saber quienes somos