viernes, julio 21, 2006

Falta de Visión

Era una mujer que amaba inmensamente a su marido. Lágrimas fluían incesantemente por sus mejillas en el momento en que el marido la abrazó para despedirse, pues emprendía un prolongado viaje.
-Te echaré de menos cada minuto- dijo la mujer al separarse de su amado marido.
-Volveré en cuanto pueda- dijo el hombre.

Partió el marido y la mujer, entristecida, fue a pasear por el bosque. Sentada en la hierba fresca de la mañana, escuchó los trinos maravillosos de un cuervo, lo que no podía dejar de extrañar a nadie pues el cuervo emite unos graznidos no precisamente hermosos. Agradada, la mujer dijo:
-Amigo cuervo, creo que es buen augurio que emitas estos maravillosos trinos. ¿Ves mi sombrero de oro? Si mi marido vuelve sano, te lo obsequiaré.
El cuervo se extasió mirando el sombrero de oro, cuyos reflejos eran de gran intensidad al iluminarlos los rayos solares. "¡Que bien!" -se dijo encantado el animal, al que gustaba mucho el oro-. ¡Cómo me gustaría tener un sombrero así!.
Pasaron algunas semanas. El hombre regresó a su casa y se encontraba muy bien. Los esposos, al día siguiente, salieron a pasear por el bosque. era una mañana clara y deliciosa. De repente se escucharon los melódicos trinos emitidos por el cuervo.
-No he olvidado mi promesa, amigo -dijo la mujer.
Y entregó el sombrero de oro al cuervo. El cuervo estaba exultante. Se sentía enormemente feliz, pues siempre había deseado tener un objeto de oro. Sin dudarlo un instante, se colocó el sombrero y remontó el vuelo. No cabía de dicha. Pero desde lejos, el temible halcón vio el oro reluciente. Sin pausa, s lanzó implacable sobre su presa. Con su poderoso pico hirió de muerte al cuervo y le robó el sombrero.
Cita: Por falta de perspectiva y visión panorámica, nos es muy difícil ver lo mejor o peor para nosotros y a veces en el ansiado "néctar" hallamos el veneno.
Zolsaihan: Lo ultimo que sentí fue tu espalda sobre mi pecho, dormida en un profundo sueño esperé duante días el ansiado momento de despertar y volver a sentir tu espalda sobre mi pecho... pero no fue así.

1 comentario:

pienso que... dijo...

eso te pasa por pensar que los demás piensan igual que tú.