domingo, noviembre 05, 2006

Lección de Sadhus

Los Himalayas son tierras de anacoretas, sabios y Sadhus de todas las edades y condiciones. En las estribaciones himalayas vivían en una comunidad espiritual (un ashram)
Dos Sadhus: Uno muy rico y el otro muy pobre. El Sadhu rico había sido un acaudalado hombre de negocios que se había retirado y tomado la renuncia para segur la vida espiritual. Su familia seguía atendiéndolo y, por tanto, disponía de toda clase de recursos e incluso tenía criados que le ayudaban. El Sadhu pobre siempre se estaba metiendo con él, ofendiéndole y ridiculizándole, menospreciándole e incluso increpándole: "Te has hecho Sadhu porque eras tan viejo que ya no podías estar al mando de los negocios, pero sigues disfrutando de toda clase de lujos. ¡Vaya Sadhu, lleno de lujos mundanos, que sigue llevando una vida fácil y confortable! Yo, en cambio, no tengo nada y estoy desapegado de todo. Soy un verdadero renunciante".
Pasados unos meses, un día el Sadhu rico le dijo al pobre:
- Me voy de peregrinación. Voy a viajar a las fuentes del Ganges. Y tú te vienes conmigo.
Al Sadhu pobre no le apetecía hacer ese esfuerzo y viajar a pie durante días y días, pero para estar a la altura dijo:
- Sí, sí, iré contigo.
- Pues ¡Vámonos!
Se pusieron en marcha. Solo habían caminados unos minutos, cuando el Sadhu pobre se detuvo y, muy alarmado y preocupado, exclamo:
- ¡Dios mío, tengo que regresar enseguida! Con las prisas he olvidado mi escudilla y mi piel de antílope.
La angustia se reflejaba en la expresión de su curtido rostro. Entonces el Sadhu rico lo miró fijamente y dijo:
- Durante mucho tiempo te has burlado de mí por poseer bienes materiales y resulta, amigo mío, que tú dependes más de tu oxidada excudilla y de tu raída piel de antílope que yo de mis posesiones.
Zolsaihan: La renuncia está en la mente. Hay que modificar la actitud de aferramiento y afán de posesividad. No poseemos ni siquiera nuestro cuerpo. Hay que renunciar a la ignorancia básica de la mente y al apego, aprendiendo a utilizar los objetos sin que ellos nos utilicen. La vía del no-aferramiento es segura.

2 comentarios:

pienso que.. dijo...

sisisisis todo muy bien pero a mi que no me quiten mi colección de cromos de Goku, el mando de la play y el router de Timofónica ¬¬ :P


Que me quiten lo de++++

Anónimo dijo...

Caí por casualidad en tu pagina y quedé atrapado. Preciosa,delicada, sensible. Aprenderé de Sadhus e intentaré no apegarme a ella para que no termine aferrándome para siempre! Te seguiré. Disfrute escuchandote desde este rincón del mundo.