jueves, enero 11, 2007

Así lo dijo...

El gran Sabio ha enseñado que no se puede conocerse un límite en el pasado del samsara, pues el samsara carece de límites, no tiene comienzo ni fin.
Lo que no tiene comienzo ni fin ¿cómo podría tener un centro? Se sigue entonces que pensar en términos de pasado, presente y futuro no es apropiado.
Si el nacimiento ocurriera primero y después apareciera la vejez y la muerte, entonces el nacimiento no tendría envejecimiento ni muerte, y no nacería para no morir. SI el nacimiento viniera después del envejecimiento y la muerte, entonces estos últimos carecerían de causa, pues ¿cómo podría envejecer y morir lo que no ha nacido? El nacimiento, la vejez y la muerte tampoco pueden ocurrir a la vez, pues uno moriría según va naciendo y ambos carecerían de causa.
Si la secuencia de anterior, simultáneo y posterior no es posible, ¿para que calentarse la cabeza y especular (prapañca) con el nacimiento, la vejez y la muerte?
De cualquier cosa, ya sea sujeto o experiencia, característica o sustancia, causa o efecto, siempre se supone que una es el arranque [o límite] de la otra. No solo el samsara carece de límites: ninguna entidad tiene límite, anterior o posterior.

Zolsaihan: Así lo sentí una noche mientras notaba aquel cosquilleo en la frente...
Cita: Todos los seres, todos los acontecimientos de tu vida, están ahí porque tú los has convocado. De tí depende lo que resuelvas hacer con ellos. Dedicado a El Brujo Don Carlos ^^"

3 comentarios:

Gio dijo...

:)

de Richard Bach

:)

Anónimo dijo...

me encanta la cita...
saludos del ilustrador emocional

(acepto una de te ;) - de que color?)

el brujo don carlos dijo...

¡Caramba! Estaba paseando por tu blog (lo que siempre es un placer) y acabo de descubrir que en su día me pasó desapercibida esta dedicatoria.

¡Muchas gracias!