miércoles, enero 17, 2007

La Visión del Desinterés...

Sentado en las esferas del Sol y la Luna sostenidas por un loto en flor, Avalokiteshvara, el bodhisattva de la gran compasión, lleva el traje de ceremonia de seda y las joyas de un bodhisattva, ser celestial que regresa al mundo para llevar a otros al reino de la iluminación.
Dos manos sostienen junto a su corazón una piedra que concede deseos, un símbolo del potencial de gran compasión de la mente iluminada. Sus otras manos un rosario de cristal y el otro de la sabiduría trascendente.En el núcleo del cosmos de la compasión aparece la visión de la inseparabilidad de toda la existencia. El mal infligido a otros se cierne sobre su artífice, la bondad para con los demás produce bondad, la generosidad atrae riqueza y abundancia y la avaricia crea pobreza interna. El mundo refleja nuestro nivel de conciencia. Al liberarnos de la servidumbre de la avaricia y la agresividad, el mundo nos parece un reino de ilusiones creadas a partir de la esperanza y el miedo. Las deidades del panteón budista no nos transporta a otra realidad, sino al interior de una visión más profunda del mundo del que formamos parte inseparable. Estas deidades no son iconos de esperanza o evasión sino expresiones de nuestro potencial más profundo. Avalokiteshvara, empatía y compasión, habita en los corazones de todos los seres, en forma de energía latente que da lugar a todas las demás virtudes.

El Dalai Lama dijo: «Las religiones son en el fondo inventos de la mente humana... La compasión es una parte fundamental de nuestra naturaleza. Para interiorizarla no hace falta ser religiosos, ni defender ninguna ideología. Lo único necesario es poner de manifiesto nuestras cualidades humanas básicas».

La compasión expresada en la iconografía de Avalokiteshvara se convirtió en la base de la civilización tibetana. El mantra que entonan con mayor frecuencia los tibetanos de toda condición es el de Avalokiteshvara o, como lo conocen en Tibet, Chenrezig. El mantra Om Mani Padme Hum aleja la mente de pensamientos egoístas e invoca el espíritu de la compasión universal.
Cita: La joya (de la compasión) y el loto (de la sabiduría) habitan en lo más íntimo del corazón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

el desinteres es algo que ya no esta entre nosotros es como hablar del humo hoy todo se rige por interes hasta las llamadas ongs teniamos que volver al trueque y volveria el desinteres. un pensamiento puro en este mundo impuro