miércoles, abril 01, 2009

Aprendiz de Científico (1ª Parte)

Estás muy seguro de tu ciencia. Me dices que es capaz de crear un paraíso aquí en la tierra.
Que es capaz de cortarle las alas a la mortalidad del cuerpo. Que es capaz de retener la felicidad en el corazón humano por tiempo indefinido.
Y tú, apoyándote en su fundamento, te sientes tan seguro como seguro se siente un árbol cuando no hay temporal o como seguro se siente un perro al lado de su amo. Pero sin embargo yo te digo que toda esa seguridad que necesitas es síntoma de tu propia inseguridad. Yo te digo que nada de fuera podrá sustentarte cuando te caigas si dentro de ti no has nacido aún.
Tu ciencia ha creado vehículos potentes para trasladarte, venciendo al tiempo, de un lugar a otro; pero yo te digo que, antes de que naciera tu generación y la generación de todas las generaciones que llenan esta civilización, ya el hombre, que había despertado su interioridad, podía desplazarse a la velocidad del pensamiento y estar en cualquier lugar a voluntad. Tu ciencia ha creado un confort engañoso basándose en el "¿por qué yo no?" Yo sin embargo te digo que antes de que ella naciera la verdadera ciencia decía: "No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita" o "La sabiduría está en saber aprovechar lo que tienes y no en conseguir lo que deseas".
Yo conozco un lugar desde el que puedo adentrarme en cualquier vehículo portador de vida. Y desde sus adentros puedo vivirla con sus características. Yo conozco un lugar desde donde el habitar el vehículo humano es una de las múltiples posibilidades que pone ante mí la Mano de la Vida. En él hay múltiples puertas que van a vivencias diferentes, desde cualquier planta a cualquier animal de los que habitan sobre la tierra, en el aire o en el agua.

Zolsaihan: Sé que estoy adormecida y sé que cuanto vivo no es Real, y sin embargo no puedo romper este sueño y despertarme en el Ahora de mi espíritu. Veo a mi alrededor multitud de durmientes que al igual que yo creen vivir lo que están soñando...

1 comentario:

yiokun dijo...

muchas veces me pregunto qué se puede hacer con la codicia humana... por alguna parte leí que la culpa la tenía el dedo pulgar, gracias a él podemos agarrar, y no soltar... en fin, veamos si los granos de arena...

saludos