sábado, junio 06, 2009

Un Corazón Sencillo

Que extrañamente susceptible es el ser humano a una atmósfera; necesita un ambiente amigable, un sentimiento de atención cálida en el cual pueda florecer libre y naturalmente.

Muy pocos tienen esa atmósfera, por eso casi todos están empequeñecidos, tanto en lo físico como en lo psicológico.Es siempre difícil mantenerse sencilla y clara. El mundo adora el éxito, cuanto más grande, mejor; cuanto más grande el auditorio, más grande se considera que es el orador; los colosales súper edificios, los automóviles, los avines y la gente. Se ha perdido la sencillez. Las personas exitosas no son las que están construyendo un mundo nuevo: Para ser un verdadero revolucionario se requiere un cambio completo de corazón y de mente, ¡y qué pocos son los que quieren liberarse! Cortamos las raíces superficiales; pero cortar las raíces profunda que alimentan la mediocridad, el éxito, requiere algo más que palabras, métodos, compulsiones. Ellos son los verdaderos constructores, el resto se esfuerza en vano. Casi todos los que intentan ser sencillos empiezan con lo externo, descartando, renunciando, etcétera; pero en lo interno siguen siendo complejos. Con la sencillez interna, lo exterior se corresponde con lo interno. Ser sencillo internamente es estar libre del apremio por el “más”, el no pensar en términos de tiempo, de progreso, de éxito. Ser sencilla implica para la mente librarse de todos los resultados, vaciarse de todo conflicto. Esta es la verdadera sencillez.Los sustitutos pronto se marchitas. Uno puede ser mundano aún cuando posea unas pocas cosas. El deseo de poder en cualquiera de sus formar- el poder del asceta, el poder de un gran financista, o del político, o del Papa- es mundano. El anhelo de poder engendra crueldad y pone énfasis en la importancia del sí mismo; la agresividad del “yo” en expansión es, en esencia, mundanalidad. La humildad es sencillez, pero la humildad cultivada es otra forma del espíritu mundano: tiene que haber una completa revolución, no sólo en las grandes cosas, sino en las pequeñas cosas de todos los días.
Zolsaihan: Una noche corta me despierta de un sueño que parecía largo. Todavía siento la fragancia de los naranjos y una borrosa imagen de una plaza... Os deseo un fin de semana de bendiciones.

1 comentario:

Nalda dijo...

¡Hola¡ Hace un par de años descubrí tu blog. Me encantó. Ahora que vuelvo a estos mundos virtuales, me doy cuenta de que es mucho mejor de lo que pensaba.

Saludos