sábado, noviembre 06, 2010

La Responsabilidad de los Padres

Los niños son quienes heredan nuestras ilusiones por un mundo mejor, a la vez que nuestra mediocridad. Son ellos los que reciben sobre sus frágiles hombros el peso de nuestra conducta, nuestras leyes y costumbres, y a ellos ahogamos su infancia mágica a cambio de un mundo podrido por la competencia y el confort, por la velocidad y el consumo, por la inercia y la mecanicidad.

Cuando miro los ojos de un niño veo el semblante de la esperanza, pero veo también como se empañan con las lágrimas de un porvenir donde ya no hay jardines ni alegría. La música se va y viene el ruido. Se van los ríos alegres de aguas transparentes y vienen las cloacas inmundas. Se va el mar azul turquesa para volverse plomo muerto donde los hermanos peces se asfixian. Se va el hermano sol dorado y también se van las gotas de rocío resbalando lentamente por las hojas del manzano en el mes de mayo.

Cuando miro los ojos de un niño siento vergüenza. Siento vergüenza cuando le tengo que hablar de lo que hemos hecho de nuestro común hogar el mundo. De lo que le dejamos por herencia.
Siento vergüenza de no poderle ofrecer la posibilidad de que crezca armónico y limpio. Sin prejuicios, sin fronteras, sin ideologías, sin credos.
Siento vergüenza cuando veo lo que llamamos "educación", no es sino conformarlos en nuestros errores, que como una pesada cadena arrastramos desde siglos inmemoriables. Introducirlos en nuestras creencias, que por lo general matan la naturalidad y la sinceridad. Introducirlos en nuestros complejos, que han hecho del corazón del hombre una cueva de rencores y envidias en vez de un valle abierto y soleado.
También siento vergüenza cuando veo que lo que llamamos enseñar no es sino hacerles tragar pensamientos sin que los digieran. Mostrarles el camino d ela memoria y no el de la comprensión.
Que los libros sean una ventana abierta y no una ventana con rejas. Los libros son pensamientos enlatados que debemos tomar para que el cuerpo mental se alimente de la observación de la Santa Naturaleza y del entorno, hacen que se desarrolle la particularidad y la fortaleza del cuerpo mental y que nazca algo realmente raro en la especie humana; el Genio Creador.
¡Inclinas la cabeza hacia un libro que te habla de las estrellas y, no sabes que simplemente con elevarla, puedes escuchar lo que te dicen! Que la enseñanza no sea esto. Creedme que he visto la mirada de muchos niños y en muy pocos he podido apreciar la limpieza de la alegría. ¿Tan pronto empiezan a sufrir? ¿Qué les estamos haciendo?¿Qué hay dentro y fuera de nosotros que nos hace tratarlos con violencia?¿Qué hacen que ellos sean la descarga de nuestras tensiones? Ellos, la única esperanza del mundo. Ellos que son nuestro futuro.
Por el simple hecho de servirles de guía, deberíamos limpiarnos. Por el simple hecho de no perderlos en el camino hacia "ellos mismos", deberíamos buscarnos. Por el simple hecho de hablarles del Amor, deberíamos ser AMOR.
Cuando miro los ojos de un niño, aunque estén en un cuerpo viejo, veo una llama de esperanza. Una posibilidad, un camino nuevo hacia el gran sueño de la humanidad: La Armonía de todos con todos para que este Ser Planeta Tierra, tenga un solo Yo en la búsqueda de la Luz.
Trabajemos todos por ello. ¡Adelante!
Zolsaihan: Conversaciones con el Maestro - Primera Parte.

2 comentarios:

Mariana dijo...

En verdad disfruto y siento conexión con lo que leo en el blog... hay cosas que he pensado desde hace mucho y no había encontrado una mentalidad tan parecida con ello... me hace volver a la cordura pues aveces me pierdo en los pensamientos que me hacen confundir... vivo en una ciudad que parece sentir desesperanza, y admito, aveces me siento igual... pero se que se la verdad, se que está en todos y sólo necesitamos voltear para recordarlo... esto último que has escrito me puso a pensar en algo que ha llevado a confundirme muchas veces... :el conocimiento... todo el conocimiento lo captamos y es proveniente de alguien mas, todo lo que nos enseñan... esto incluye los libros... en lo personal me gustan mucho.. pero aveces no se donde queda el conocimiento personal?... porqué sólo sabemos lo que otros nos dicen... eso es todo... donde queda el razonamiento propio?... si nadie nos hubiera dicho nada antes que sería lo que sabríamos?? que piensas tu??

Zolsaihan dijo...

Querida hermana Mariana

Tu primera frase me ha agradado mucho y te doy las gracias de corazón
“disfruto y siento conexión con lo que leo en el blog…”

Luego tu misma sabes cual es la raíz del problema de toda la humanidad, aunque a veces no seamos plenamente consciente de ello.
“ a veces me pierdo en los pensamientos que me hacen confundir...”
La mente te confunde, tus pensamientos te confunden, te hacen perderte, que razón tienes! La mente ensucia, engaña y nos hace sufrir a través de la ignorancia… acalla tu mente y escucha tu corazón. No escuches lo que te diga la sociedad, o te diga yo, solo lo que te dice tu corazón. Ahora bien, ¿Sabes distinguir cuando te habla uno u otro?

Más adelante respondes a todas las preguntas que me formulas sabes donde se puede encontrar respuesta a todas nuestras preguntas

"pero se que se la verdad, se que está en todos y sólo necesitamos voltear para recordarlo... "

Vuelves a decir una verdad como un templo, la verdad se encuentra en nosotros, en nuestro interior, se encuentra en ti. Ya sabes porque estamos aquí y para que volvemos a reencarnar en esta escuela planetaria.

Para SENTIR de verdad y de corazón, en nuestro ser lo que desde Asia a América todos los grandes sabios, filósofos y maestros “Dioses” de la historia han dicho en la historia y dicen en nuestros días…

AMA Querida Mariana…

Escucha a tu corazón y observa el Universo, desde la pequeña partícula de polvo o granito de arena hasta la más lejana de las galaxias sin enjuiciar, sin criticar, sin engañar, sin envidiar, sin odiar pues entonces estarás dejando a la mente hablar.

¡Hazlo! Y entonces comprenderás que el verdadero Conocimiento es el Sentimiento.
Te deseo de corazón una vida llena de felicidad querida Mariana.

Paz y Amor para Todos.